Roy Wilkens – Secretario Ejecutivo de la NAACP
Roy Wilkens – Secretario Ejecutivo de la NAACP
A continuación se presentan los puntos destacados del discurso del Secretario Ejecutivo de la NAACP Roy Wilkens en la reunión del 12 de junio en la que se les presentó el premio de los Derechos Civiles de la Local 6 a los nueve estudiantes de Little Rock.
Ahora bien, esta es una lucha sostenida. Esta es una lucha, como ya se ha dicho, para los judíos y los gentiles, los norteños y los sureños, los afroamericanos y los blancos, las personas que hablan español, tanto en la costa del este como en el sudoeste, y ha sido una lucha para alguna de nuestra otra gente en Estados Unidos del viejo continente, quien no fue aceptada inicialmente cuando llegó a estas costas.
Ellos tuvieron que combatir el prejuicio, tuvieron que luchar contra las restricciones, y tuvieron que combatir la discriminación. Muchos de ellos tuvieron que luchar para incorporarse a las Uniones laborales, incluso como los afroamericanos han tenido que luchar para incorporarse a las Uniones laborales. Había discriminación hacia tantos de ellos que no hay necesidad de pasar lista.
Sin embargo, siempre en una sociedad libre uno puede dar a conocer su posición, en lo que uno cree, y eso es lo que ha hecho la Local 6 esta noche con su premio a estos jóvenes de Little Rock.
No creo que tenemos que desalentarnos sobre esta lucha continua por la decencia dado que el hombre ha estado esforzándose por eso durante muchos siglos. Solo nos desalentamos cuando aquellos que deben manifestarse y pueden hacerlo, no lo hacen. Cuando adoptamos esa clase de actitud, entonces la democracia está a punto de desaparecer. Esto se debe a que, no lo duden, los hombres y mujeres que no quieren la democracia nunca duermen. Ellos están siempre alerta y no tienen escrúpulos ni principios éticos.
Nosotros tenemos no tan solo la expresión de nuestras opiniones y la selección de bandos, sino que tenemos la verdadera prueba en el fuego de las calderas. Ningún movimiento es victorioso, ni ninguna filosofía es triunfadora, ni ningún gobierno llega a ocupar el poder, sin aquellos que realmente se sacrifican en el ardor de la batalla.
Ustedes saben que una lucha por la Unión no se gana sin cierto esfuerzo en la fila del piquete. Ustedes saben que este país como democracia nunca se creó y nunca estuvo seguro hasta que los hombres estuvieron listos para morir cuando, según dice la expresión, “llegó la hora de la verdad". El filosofar ya había terminado y ahora era el momento de actuar y, salvo que uno tenga actores en ese momento, en el lugar crucial en el momento correcto, con la filosofía correcta y las armas indicadas, uno pierde.
Así es que, en Little Rock, cuando llegó la hora de la verdad, cuando no era un asunto de argumentar ante un juez, ni de aprobar una resolución, sino que la pregunta era “¿Quiénes llegan y entran por la puerta de esa escuela secundaria, sin importarle cuántos tumultos estuvieran afuera?" Estos muchachos son los muchachos que lo hicieron. No tengo que decirle a su Unión que, en el análisis final, eso es lo que cuenta.
