Jay Rubin – Presidente de HTC
Jay Rubin – Presidente de HTC
A continuación se presentan los puntos destacados del discurso del Presidente de HTC Jay Rubin en la reunión del 12 de junio en la que se les presentó el premio de los Derechos Civiles de la Local 6 a los nueve estudiantes de Little Rock.
Me siento honrado de que nuestra membrecía haya votado a favor de concederles este año el premio a los héroes de Little Rock. Me siento especialmente complacido de que fue una Unión laboral. Me siento más que complacido que fue nuestra Unión quien lo hizo. El motivo por el que me siento tan orgulloso es porque quiero que no solo ustedes, sino que también los héroes de Little Rock, sepan que fue el movimiento laboral, el movimiento de la Unión laboral de este país, que siempre estuvo en el liderazgo de la lucha por los derechos de la gente. Podía haber sido la lucha por abolir los talleres de explotación laboral, o por establecer las escuelas públicas, o por integrar a los trabajadores en el trabajo. Sobre estos y muchos otros temas, el movimiento laboral siempre ha estado listo para luchar por el bienestar de la gente.
En nuestra propia Unión hemos continuado sosteniendo esa lucha desde nuestro comienzo. Yo quiero que estos muchachos de Little Rock sepan que la Unión hotelera es una Unión de toda la gente. No hay una nacionalidad en el mundo que uno no encuentre entre los trabajadores de la industria hotelera.
Yo también quiero que ustedes los jóvenes sepan que hace 20 años, antes de que se estableciera nuestra Unión, la industria hotelera era una industria blanca como los lirios y que no se permitía a los afroamericanos que trabajaran en ella. Ni tampoco a otros grupos de minorías. Fue necesaria una lucha de 20 años para que pudiéramos decir hoy que en la mayoría de los departamentos existen grupos mixtos en el trabajo, afroamericanos y blancos. Esta integración en el trabajo ha tenido tanto éxito que nadie que vea los resultados puede dudar de lo correcto de la integración en las escuelas o en ningún otro lugar.
Pero aún existen hoteles blancos como los lirios. Aún existen departamentos blancos como los lirios en algunos de los hoteles. Nuestra lucha no ha terminado aún para intentar lograr que los trabajadores afroamericanos en nuestra industria sean promovidos a mejores puestos, a puestos avanzados, de manera que se aumente su poder adquisitivo. Nuestra lucha contra la discriminación no solo es una lucha por los afroamericanos.
Otro problema en nuestra industria actualmente está representado por los miles de puertorriqueños a quienes se les discrimina y a quienes en muchos casos se les dan los empleos más insignificantes. Tenemos que luchar también por eliminar esta discriminación y establecer el derecho de estos trabajadores puertorriqueños a que se les promueva exactamente como a cualquier otra persona.
Quiero decirles a nuestros jóvenes invitados de Little Rock que su lucha ha sido una inspiración para todos nosotros. Hay mucha gente que se ha olvidado de las luchas en las que otros hicieron grandes sacrificios para que nosotros podamos disfrutar de nuestros beneficios actuales y nuestro actual nivel de vida. Y algunos son tan olvidadizos que se están sometiendo a actitudes retrógradas. Estos dicen que "¿Por qué debemos luchar por las escuelas integradas; dejemos que tengan escuelas separadas. Tengamos casilleros separados para los afroamericanos. Tengamos casilleros separados para los puertorriqueños."
Efectivamente, hay alguna gente así. Y hay algunos, e incluso algunos son demasiados, que dicen que "¿Por qué debemos sobresalir y defender este y otros temas? Sometámonos. No causemos problemas. Sigamos con las cosas tal como están." Una actitud como esa solo puede retroceder a nuestro país, y solo puede frenar nuestro progreso.
La lucha de estos muchachos, que no se fueron por la vía fácil, nos ha inspirado y ha reforzado nuestro sentimiento de que no podemos simplemente ser espectadores. No podemos decir que "Dejemos que lo haga Jorge", que no nos afecta. Sí nos afecta grandemente. Estos muchachos nos han inspirado a continuar la lucha y, les hago hincapié, a continuarla aquí mismo así como apoyarlos a ellos en el sur.
Permítanme decirles también muchachos que, a pesar de que ustedes van a ver a Nueva York, ustedes van a ver sus aspectos más relucientes. No hay duda que, en comparación con la atmósfera en Little Rock, Nueva York es un paraíso. Pero sí existe discriminación en Nueva York.
Hay viviendas en donde no se admiten las minorías, y hay otros lugares donde se encuentra discriminación. Existen clubes privados, que aún no están cubiertos bajo las leyes contra la discriminación del estado de Nueva York. ¡Esos clubes tienen el derecho legal a discriminar a los afroamericanos que vengan a trabajar allí! Esta es una campaña que tenemos que continuar llevando adelante.
Nuestra lucha aquí los ayudará a ustedes a mantener la lucha en el sur. La inspiración de ustedes nos ayudará a no estar al margen, sino a continuar esta lucha. De manera que no podemos simplemente estar satisfechos siempre y darnos una palmadita en la espalda y decir que todo va bien.
Tenemos un buen gobernador pero este tiene una legislatura Republicana. Ellos obstaculizan sus esfuerzos por avanzar la lucha por la igualdad de derechos. Le decimos al Gobernador que "Usted está en el camino correcto. La gente de Nueva York lo apoya. El establecimiento de la igualdad es la base para la fundación de la democracia, para la organización de los trabajadores."
Ahora déjenme decirles que el motivo por el que los enemigos de la igualdad están teniendo éxito con sus políticas es porque el movimiento laboral en el sur no está organizado. El motivo por el que ellos tienen éxito es que ellos han mantenido divididos a los trabajadores, exactamente como nos mantuvieron a nosotros divididos en la industria hotelera de Nueva York, para impedirnos que nos organizáramos. La lucha por la igualdad y la lucha por el derecho a organizar y negociar colectivamente con los empleadores tienen que ir de la mano.
Le decimos a estos muchachos, les prometemos, que los apoyaremos. Su inspiración será una guía para todos nosotros. Y ustedes los delegados en los hoteles tienen que ser quienes se encarguen de que ningún hotel en esta ciudad siga siendo blanco como los lirios.
